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ENTRE LINEAS

Igualdad por decreto-ley

Igualdad por decreto-ley

Si fuese mujer andaría cabreada. Eso de que la Administración Rodríguez Zapatero esté pensando en implantar por Real Decreto, la igualdad de la mujer con el hombre en todos los ámbitos y, especialmente el laboral primando o penalizando a las empresas que guarden una paridad entre hombres y mujeres, es indignante se mire por dónde se mire. Y es irritante especialmente para las mujeres. El hombre y la mujer, la mujer y el hombre, son seres humanos y, como tales, deben gozar de iguales oportunidades y derechos.

 

Partiendo de que esa premisa básica se cumple, a los lugares de mando, a los lugares de dirección, deben llegar los y las mejores o los más capacitados o capacitadas para ocuparlos, no aquellos o aquellas que me imponga la demagogia del político de turno. Se puede argumentar que la premisa básica no se cumple. Pues bien, si no se cumple, solucionemos la raíz del problema, si es que existe, pero no vayamos directamente a imponer el resultado porque, con ello, seguimos ocultando nuestras carencias y deficiencias.

Mi silencio

Mi silencio

Oigo mi silencio a través de las palabras que me escribes y sé que su color es violeta. Hasta he podido acariciar su textura cuando, esta mañana dormitando en nuestra cama, he cogido tus manos suplicando que te quedaras. Mi silencio no es oscuro, porque cuando me miras lo iluminas. Y has conseguido que, mi silencio no tenga ese significado de soledad que siempre me acompañaba porque, esté donde esté, lo llenas tú.

Asociaciones de Víctimas del Terrorismo

Asociaciones de Víctimas del Terrorismo

De nuevo estos días han adquirido protagonismo las Asociaciones de Víctimas del Terrorismo, con motivo de las manifestaciones que han organizado como protesta a la presunta negociación de la Administración Rodríguez Zapatero, con los verdugos de aquéllas. A la manifestación que organizó la Asociación de las víctimas del terrorismo presidida por Francisco José Alcaraz el sábado 25 de febrero, acudió el Partido Popular haciéndose partícipe y protagonista de la marcha, siendo el lema de la misma, curiosamente, “No en mi nombre”.

 


 

A raíz del salvaje atentado perpetrado en Madrid el 11 de marzo de 2004 por el terrorismo islámico, y que supuso el advenimiento al poder de la Administración Rodríguez Zapatero, se creó una Asociación de Víctimas del 11 de marzo que lidera Pilar Manjón. Aquella mujer cuya voz desgarrada conmovió las conciencias del País entero y de sus señorías, cuando intervino en la Comisión que intentó investigar los hechos que acaecieron en los días inmediatamente anteriores y posteriores a aquél brutal atentado. Fruto de aquella conmovedora participación, la Administración Rodríguez Zapatero, hizo suya la causa de esa Asociación de Víctimas del 11 de marzo y la apadrinó nombrando un Comisionado para las Víctimas del Terrorismo, todas, cuya cabeza visible y parece ser que única, ha sido Gregorio Peces Barba quién, por cierto, presentó su dimisión diferida al próximo mes de septiembre.

 

 

No obstante ser el Comisionado para “todas” las Víctimas del Terrorismo, pronto se vió que sus simpatías estaban más al lado de los afectados por el terrorismo del 11 de marzo, que por la otra Asociación. Tal vez a ello contribuyó que ambas Asociaciones estaban y están abiertamente enfrentadas por un ‘quíteme allá un liderazgo’ y por los apadrinamientos de una y otra asociación. A la “principal” la patrocina el PP y a la del “11 de marzo” el PSOE. Ni que decir tiene que en estos dos últimos años, gobierno y oposición, han utilizado a las Asociaciones como armas arrojadizas reprochándose antiguas disputas en un tema tan sensible y sentido como es la política antiterrorista.

 

 

Esta situación de enfrentamiento entre Asociaciones de Víctimas me lleva a reflexionar sobre qué utilidad tienen, como no sea que la de ser utilizadas por el partido político afín a la misma en sus disputas con el contrario. No les veo más utilidad que esa. Esa y el que los dirigentes de las Asociaciones, se dediquen a medrar en el mundillo de los políticos, haciéndoles el ‘caldo gordo’. Porque vamos a ver. La Administración del Estado tiene establecidas, por Ley, una serie de indemnizaciones económicas para las familias que han sufrido en su seno, la barbarie terrorista. Una vez enterrados a sus muertos con el dolor que ello supone, percibida la indemnización correspondiente y encarcelados a los asesinos, me pregunto el sentido que tiene asociarse, si ya no cabe, desgraciadamente, hacer más. ¿Asociarse para recordar a los muertos y ahondar más en el dolor? Lejos estaría yo de querer recordar pública y constantemente, el asesinato a sangre fría de un familiar. ¿Asociarse para conseguir qué propósito, con qué finalidad? Mucho me temo que la respuesta a no saber qué fines persiguen esas asociaciones, les quede el único recurso de ser simple moneda de cambio de los fines partidistas de nuestros políticos.

Intereses creados ...

Intereses creados ...

"Y en ellas visteis, como en las farsas de la vida, que a estos muñecos como a los humanos, muévenlos cordelillos groseros, que son los intereses, las pasioncillas, los engaños y todas las miserias de su condición: tiran unos de sus píes y los llevan a tristes andanzas; tiran otros de sus manos, que trabajan con pena, luchan con rabia, hurtan con astucia, matan con violencia. Pero entre todos ellos desciende a veces del cielo al corazón un hilo sutil, como tejido con luz del sol y con luz de luna, el hilo del amor, que a los humanos, como a estos muñecos que semejan humanos, les hace parecer divinos, y trae a nuestra frente resplandores de aurora, y pone alas en nuestro corazón y nos dice que no todo es farsa en la farsa, que hay algo divino en nuestra vida que es verdad y es eterno y no puede acabar cuando la farsa acaba"

 

(Fragmento de "Los intereses creados" - Jacinto Benavente) 

 

Porque me encanta este fragmento de la obra y porque hoy creo en lo que se dice.

El carnaval de las palabras

El carnaval de las palabras

Época de carnaval en la que hasta las palabras aprovechan para disfrazarse y parecer otras. Es una mascarada que me produce tristeza, porque muestran la impotencia de quién las escribe al ocultar su verdadero rostro. Si me conoces -porque apreciarme no me aprecias ya que si no me ahorrarías la tristeza- sabrás que prefiero palabras con identidad por muy duro que sea pronunciarlas o escribirlas. En darle la cara a las circunstancias, se encuentra la diferencia entre las personas y la muchedumbre. Y, sin lugar a dudas, prefiero a las personas.

El vuelo de la mariposa

El  vuelo de la mariposa

Hoy quiero ser mariposa para tener la suficiente fuerza en mis alas y poder alcanzar las más altas cotas de la imprudencia. Me es igual el riesgo porque sé que, allá arriba, me encontraré contigo y, si por algún motivo, no estás y pierdo rápidamente el equilibrio y me estrello contra la Luna o las nubes, me da lo mismo. Se que renaceré con el único propósito de volver a buscarte,,,

 

Hoy quiero ser mariposa y unas veces seré blanca, otras amarilla, pero lo que no debes dudar es que mi interior será rojo, como esa pasión que me provocas, aunque sé que me ves azul cuando soy presa del romanticismo…

 

Hoy quiero ser mariposa, de día y de noche, para que me puedas ver radiante con la luz y me ilumines con tus ojos en la oscuridad.

 

Hoy y mañana y al otro y hasta cuando se agote el Universo, seré mariposa para que me des tus palabras.

Un trauma de bigotes

Un trauma de bigotes

El Universo ha confluído para que hoy, además de jueves, sea 23 de febrero, veinticinco aniversario del intento de asonada militar del extricornio Antonio Tejero y sus muchachos. Lo cierto es que no se para qué os lo recuerdo si durante toda la semana, los medios de comunicación han ido llenos de noticias sobre la efeméride que hacen imposible que no sepáis hasta el nombre del portero que les abrió la puerta del congreso de los diputados a los rebeldes. Así me supongo que como me pasa a mí, andaréis saturados, de tanto verlos, de los bigotes y la pistola del ínclito cabecilla de los insurrectos. A mí, como os relataré ahora, la contemplación del extecol Tejero y, más concretamente la visión de sus espesos bigotes, me suponen un sufrimiento añadido al recordarme uno de los peores traumas que un hombre pueda padecer.


 

 


 

Nunca se me olvidará la hora en que los guardias civiles entraron en el Congreso aquél 23 de febrero. Las 18 h 23’. No se me puede olvidar porque, en aquél momento me encontraba practicando con mi novia de turno sexo oral. Vamos, que me encontraba en pleno cunilingus, escarbando con mi lengua el generoso vello púbico que adornaba la zona del entremuslo de mi pareja. En tal operación estaba cuando por la televisión que estaba encendida (¡maldita la hora!), retransmitían la sesión de investidura de Calvo-Sotelo, empiezo a oír, ya no los jadeos provenientes del trance amatorio de mi novia, si no el sonido de algo que me pareció a una traca de fuegos artificiales. “¡Caramba!” se me ocurrió pensar todo orgulloso “¡menuda faena le debo estar haciendo a la señora que hasta me la saludan con fuegos artificiales!”. Cuándo me percaté que la cosa no iba de festejar mi arte lingüístico al oír una voz masculina que decía “¡Quieto todo el mundo!”, alcé los ojos hacía la pantalla del televisor sin dejar la delicada tarea que estaba haciendo, que uno es un caballero, ¿y qué fue lo primero que vi?, ¡ los prominentes bigotes de Tejero en la tribuna de oradores del Congreso de los Diputados! Y entonces fue cuando ocurrió. En ese momento justo desvié mi mirada del bigote de Tejero y me fijé en la semejanza que tenía con el vello púbico de mi partenaire, con su raya en medio y todo. Fue sólo un instante pero que se me clavó en mi inconsciente para toda la vida… No relataré lo que vino luego porque es muy fácil de suponer. Sólo sé que le di a mi novia un ultimátum. O su pubis dejaba de ser el hermano gemelo del bigote de Tejero o lo nuestro se había acabado. No sé si fue por sus evidentes simpatías hacia la derecha política o porque me dijo que si procedía a la operación de depilación tendría picores molestos, eligió que su vello seguiría siendo un homenaje a los bigotes de Tejero.

 

Desde entonces, uno de los requisitos que he exigido a todas mis amantes si querían ser beneficiarias de una confraternización de mi lengua con su entrepierna, es que traten con esmero la zona pilosa de su pubis, bien eliminandola, bien procurando que su diseño no sea el de los bigotes de Tejero...

Tierra virgen

Tierra virgen

No sabes, o sí, lo que deseaba encontrarte en un espacio dibujado por ti. Espacio de contornos finos y sensuales que delimitan una tierra virgen, aunque hayas parido mil veces. Tierra virgen, inhóspita, llena de surcos profundos hechos a fuerza de recorrerte con mi imaginación. Senderos que me conducen hacia tu alma para que siga cobijándola entre los pliegues de mi piel. Y es que de tanto imaginar querer hacerte real, te has convertido en mi sueño…

El perro verde se ha vuelto loco en la colina al ver ratones ‘coloraos’

El perro verde se ha vuelto loco en la colina al ver ratones ‘coloraos’

Descubrí a Jesús Quintero en mis veladas y desveladas radiofónicas nocturnas. Era la época de adolescente-universitario, en la que la sangre discurría por la vena revolucionaria y el régimen imperante hedía a cadáver en descomposición. Jesús Quintero me atrajo a su programa de inmediato en las golfas horas de la madrugada, con una sola frase que servía de presentación al que entonces se llamaba en las ondas “El Perro Verde”. El programa en cuestión se iniciaba con la siguiente locución:


“Cuando era joven luchaba por cambiar el mundo. Ahora lucho porque el mundo no me cambie a mi”


Esa frase era el compendio de lo que había sido mi etapa de ingenuo adolescente, a la vez que una advertencia a lo que me vendría después de adulto presuntamente astuto. Seguí a Quintero durante muchos años en la radio, era una especie de ‘santo y seña’ de la resistencia contracultural que vivíamos y un referente en la entrevista que denomino de “autor”.


Hoy viendo a Jesús Quintero entrevistando a “freaques”, “folclóricas”, “floclóricos”, “presuntos intelectuales” y demás personajes y personajillos hijos del gran hermano, haciéndoles preguntas sobre amores y gestión de su vida sexual, empleando aquella cadencia silenciosa que le imprimió carácter de mito de las ondas, pienso que el otrora original entrevistador, ha perdido su lucha con el mundo.

Trazos en la penumbra...

Trazos en la penumbra...

Abriste la persiana lo justo para permitir que la luz se colase entre sus rendijas y dibujase en tu cuerpo líneas de luces y sombras. Luz tenue formando caminos por los que anhelo conducir mis manos en tránsito suave hasta las cumbres de tu pecho… Rutas por las que deslizaré mis labios hasta el manantial de tu boca… Vías que mi lengua regará una y otra vez robándote el néctar que fluye generoso en la entrada de tus entrañas.

El nombre de la muerte (2ª parte)

El nombre de la muerte (2ª parte)

 

Respeto la muerte, me causa profundo dolor el sufrimiento de las personas cuándo pierden a un ser querido. A mi respeto, a mi dolor, se suma la indignación cuándo una de esas víctimas lo ha sido por un atentado terrorista. Estos días en que se viene hablando en este País de diálogo con los hijos de la bestia para tratar de alcanzar la paz, tengo el corazón dividido. Por un lado deseo que acabe el horror, que termine la violencia aunque ello suponga concesiones a los que no las tuvieron con la vida de sus semejantes. Pero cuando recuerdo a las víctimas, niego toda posibilidad, toda concesión a los asesinos. “Que se pudran en la cárcel”, me digo. Me gustaría pensar que en esa disyuntiva se encuentran muchas personas en este momento, piensan en el fin de la violencia, piensan en las víctimas, olvidándose de la arrogancia de la victoria… ¿Victoria sobre qué o sobre quién? ¿Acaso creemos qué la muerte puede vencerse?

 

Día de tránsito

Día de tránsito

Es jueves y, como me sucede los jueves , es un día de tránsito para mí. Nada nuevo bajo este cielo que anda entre cubrirse y despejarse. Me hubiese gustado que pasase algo, pero no está siendo así. El jueves sigue su tránsito y dudo que mi comentario tan personal que publiqué ayer se lo crea alguien . El jueves, todos andamos compartiendo el sueño del próximo fin de semana.


Es jueves, día de tránsito, como una vez escribí empleando mis manos, que no son de oro , pero que encierran el tesoro de más de una caricia en el alma y del suave roce de unos trémulos labios. Y es que de la orgía de sentimientos, no quiero jubilarme .

Es jueves, día de tránsito que se acabará llevando, junto con mis pensamientos, esa brisa urbana que sopla hoy en la ciudad arrastrándolo todo hasta los arrecifes .

Teoría del infierno

Teoría del infierno

La siguiente pregunta fue hecha en un examen trimestral de química en la Universidad de Toledo.

La respuesta de uno de los estudiantes fue tan "profunda" que el profesor quiso compartirla con sus colegas, vía Internet, razón por la cual podemos todos disfrutar de ella.


Pregunta: ¿Es el Infierno exotérmico (desprende calor) o endotérmico (lo absorbe)?


La mayoría de estudiantes escribieron sus comentarios sobre la Ley de Boyle (el gas se enfría cuando se expande y se calienta cuando se comprime).


Un estudiante, sin embargo, escribió lo siguiente:


"En primer lugar, necesitamos saber en qué medida la masa del Infierno varía con el tiempo. Para ello hemos de saber a qué ritmo entran las almas en el Infierno y a qué ritmo salen. Tengo sin embargo entendido que, una vez dentro del Infierno, las almas ya no salen de él. Por lo tanto, no se producen salidas.


En cuanto a cuántas almas entran, veamos lo que dicen las diferentes religiones. La mayoría de ellas declaran que si no perteneces a ellas, irás al Infierno.


Dado que hay más de una religión que así se expresa y dado que la gente no pertenece a más de una, podemos concluir que todas las almas van al Infierno.


Con las tasas de nacimientos y muertes existentes, podemos deducir que el número de almas en el Infierno crece de forma exponencial. Veamos ahora cómo varía el volumen del Infierno. Según la Ley de Boyle, para que la temperatura y la presión del Infierno se mantengan estables, el volumen debe expandirse en proporción a la entrada de almas.


Hay dos posibilidades:


1. Si el Infierno se expande a una velocidad menor que la de entrada de almas, la temperatura y la presión en el Infierno se incrementarán hasta que éste se desintegre.

2. Si el Infierno se expande a una velocidad mayor que la de la entrada de almas, la temperatura y la presión disminuirán hasta que el Infierno se congele.

¿Qué posibilidad es la verdadera?:


Si aceptamos lo que me dijo Teresa en mi primer año de carrera ("hará frío en el Infierno antes de que me acueste contigo"), y teniendo en cuenta que me acosté con ella ayer noche, la posibilidad número 2 es la verdadera. Doy por tanto como cierto que el Infierno es exotérmico y que ya está congelado. El corolario de esta teoría es que, dado que el Infierno ya está congelado, ya no acepta más almas y está, por tanto, extinguido... dejando al Cielo como única prueba de la existencia de un ser divino, lo que explica por qué, anoche, Teresa no paraba de gritar "¡Oh, Dios mío!


Dicho estudiante fue el único que sacó "sobresaliente”

Amor… tan frágil… tan violento

Amor… tan frágil… tan violento

Lo encontraron a las siete de la mañana en un banco de un parque público de Barcelona, hace ya… muchos años. Estaba sentado, con los ojos cerrados y la cabeza inclinada hacia delante, en esa posición que se adopta cuando el sueño vence la batalla a la vigilia. Era un hombre joven, no más de veinticinco años. Su mano derecha encerraba un papel en el que, el policía que examinó el cadáver, pudo leer:


"Si me quieres matar dime que ya no me amas... ¡ y moriré !"


¡ Feliz día de San Valentín a tod@s ¡

Amor, deseo, sexo ...

Amor, deseo, sexo ...

Entre Líneas dice:
Pues partiendo de mi teoría, elaborada durante muchos años de experiencia, te diré que el amor no existe. Existe el deseo…

Ella dice:
Ayyyyyyyyyyyyy!, no digas eso.

E.L dice:… que se confunde con enamoramiento y amor.

Ella dice:
Creo que el amor sí existe, efímero o no, y se funde, no se confunde.

E.L. dice:Cuando el deseo se acaba, viene lo que le llamamos amor o querer y el deseo te lo buscas fuera

Ella dice:Pero cuando eres capaz de mover el mundo por alguien aunque no haya sexo ¿que es entonces?

E.L. dice:
Deseo. Puro y duro.

Ella dice:
Nooooooo, nooooo, nooooo… siiiii? … noooooooo. Quiero creer en el amor, aunque no lo tenga.

E.L. dice:
Si. Y el deseo tiene que concretarse en sexo porque, si no, no es nada. Bueno si. Una enfermedad obsesiva.

Ella dice:
Y el deseo puede durar años? Porque conozco un caso, eh?

E.L. dice:
Puede durar años, ahí está la imaginación para fomentarlo.

Ella dice:
Estás llamando obseso a mi ex

E.L. dice:
Porque no te tiene. Te desea…

Ella dice:
Pero lo podía haber superado...todos lo pueden superar...de hecho supongo que lo hacen.

E.L. dice:
…y, al no tenerte, te has convertido en su obsesión.

Ella dice:
Pero yo dejo de sentir deseo cuando no quiero

E.L. dice:
Explícame eso…

Ella dice:
Cielos...una psicopatología?

E.L. dice:
… porque es lo mismo que te estoy diciendo yo. El amor está diagnosticado como una enfermedad.

Ella dice:
Vale, pero es necesaria, no como otras.

E.L. dice:
(en algo tienen que entretenerse los médicos americanos)

Ella dice:
Y el sexo también. Yo me pongo guapísima cuando lo tengo.

E.L. dice:
Mujer, yo no digo que no sea necesario el sexo e, incluso, sublimarlo

E.L. dice:
No lo dudo

Ella dice:
Los americanos se aburren un tercio de su vida y se justifican en los otros dos tercios.

E.L. dice:
Si, si, por eso hacen esos estudios tan sesudos

Ella dice:
Claro, además, muy en parte son sajones

E.L. dice:
Fíjate en este medio. Cuándo chico o chica conoce a alguien y aguantan más de dos conversaciones se piden imagen, foto o similar ¿Cierto?

Ella dice:
Ya, pero yo ya no hago esas cosas...de hecho ni chateo. Pero es cierto al principio…

E.L. dice:
Te estaba poniendo un ejemplo

Ella dice:
… la ilusión. ¿Será un principe azul? ¿Por qué me hace cosquillas? ¡ Necesito ver como es....!

E.L. dice:
Y cuando lo ves rosadito...

Ella dice:
¿¿¿Rosadito???

E.L. dice:
Exacto... ¿y por qué lo necesitas? Esa es la cuestión porque, si fuese amor, te importaría un pimiento que fuese alto, bajo, gordo o contrahecho.

Ella dice:
Ya, pero el amor viene después.... sí llega

E.L. dice:
Claro, rosadito, dependiendo de la época del año, puede estar achocolatado

E.L. dice:
Viene el deseo, no el amor

Ella dice:
No. Tienes que hacerte una idea de con quien hablas, saber, encuadrar

E.L. dice:
¿Y por qué tienes qué hacerte una idea? ¿No nos enamoramos del alma? (sobre todo las señoras)

Ella dice:
Tú me mandaste una foto estupenda, bandido!

E.L. dice:
Claro. Soy un profesional

Ella dice:
Ya...me di cuenta un poco más tarde

Ella dice:
Sí, pero necesitamos encuadrar las ideas, la propia imagen de Dios...es una actitud occidental.

E.L. dice:
Equivocada.

Ella dice:
¿Equivocada en qué?

E.L. dice:
Eso de ponerle nombres e imágenes a todo nos llevará a un disgusto. Fíjate si no con Mahoma.

Ella dice:
Que te gusta llevarme la contraria

E.L. dice:
Como a ti.

Ella dice:
Por eso he dicho OCCIDENTAL, ¡patatita!

E.L. dice:
Bueno, pues ya ves que he trasmutado mi legendaria ternura, por la cruda realidad (¿me estoy haciendo mayor?)

Ella dice:
No sé....yo quiero cosquillitas...a qué respondan no me preocupará en el momento, sea o no duradero.

E.L. dice:
Bueno. Cómprate un plumero que te las haga. Al menos sabes que es un plumero y, cuando se estropee, no te hará daño.

Ella dice:
Sí, pero tienes que dejar que tus sueños sigan a tu alrededor, al menos un poco.

E.L. dice:
¿Sueños desde mi atalaya?


Ella dice:
No es lo mismo, qué gracioso! Desde ella puedes tenerlos

E.L. dice:
Estoy más cerca de ellos, es verdad (por la altura, una cuestión de pura física, no de metafísica)

Ella dice:
Ahhhhh, me ha salido terrenal y ateo.

E.L. dice:
En cualquier caso, mi querida Ella, me parece estupendo que te enamores y que tengas sexo del bueno.

Ella dice:
Eso suena a hasta mañana. Gracias, espero tener una de las dos cosas al menos.

E.L. dice:
Cuándo quieras.

Ella dice:
Cuando tenga tiempo.


¿Qué querrá decir con esta mirada?

¿Qué querrá decir con esta mirada?

El nombre de la muerte (1ª parte)

El nombre de la muerte (1ª parte)

Es curioso pero cuando alguien fallece, sus familiares siempre ponen el nombre completo al muerto o a la muerta en la esquela o los recordatorios que reparten en los funerales, mientras que al referirnos a los familiares del finado o finada, se obvian los apellidos y aparecen por sus nombres de pila en una leyenda que, más o menos, dice: “sus afligidos esposo Juan, hijos Dorotea, Manuela”.

Este hecho se hace más evidente cuándo el fallecimiento de alguien es consecuencia de algún homicidio o asesinato y la noticia se publica en los periódicos. Al muerto se le suele citar por el nombre completo, no así a los autores del crimen que siempre aparecen con sus iniciales. Es frecuente leer noticias del estilo de: “Dos individuos, R.P.B. y O.P.S., apalearon a Mª Dolores Pérez Pérez para robarle el bolso. A consecuencia de los golpes Mª Dolores Pérez Pérez, que fue atendida por los servicios del 061, falleció cuando era trasladada al hospital. Los presuntos autores fueron detenidos por la policía en su domicilio donde dormían tranquilamente”. El argumento, dicen, es porque nadie es culpable hasta que no se demuestre lo contrario y mientras sean ‘presuntos’ no se les puede vulnerar sus derechos entre ellos, el derecho a la intimidad.


Así pues la primera consecuencia de la muerte no es perder la vida, valga la redundancia, sino que es la pérdida de la condición de igual con los vivos. Por eso estos se apresuran a ceder el nombre del que fallece a la muerte, para alejarla de ellos como si fuese algo indigno, como queriendo decir “la muerte no va con nosotros”.

Suerte

Suerte

Somos afortunados. Tuvimos la suerte de cruzarnos en el camino y no pasar inadvertidos. Nos deseamos y nos regalamos palabras de amor. Y aunque no me creas nuestra mayor fortuna fue separarnos, porque ese fue nuestro momento de libertad, algo de lo que ahora carecemos.

El "problema" de la mujer

El "problema" de la mujer

El otro día me encontré casualmente con una amiga que hacía algún tiempo había perdido la pista. La razón era su salida del ámbito profesional ya que, durante tres años, había decidido voluntariamente dedicar su tiempo al cuidado de sus hijos. No obstante era aún una mujer joven, 37 años, inteligente y, recuerdo con gran experiencia y oficio ya que desde incluso antes de terminar la carrera, había trabajado en uno de los despachos de abogados más acreditados de Barcelona.


Pues bien, después de los saludos de rigor y de constatar su satisfacción por la maternidad, me comentó que estaba intentando reanudar su actividad profesional y, esta vez, la había enfocado a la Empresa privada. Con ese fin había iniciado el camino (¿calvario?) de la lectura "apasionada" de las ofertas de empleo, envío de curriculums, confección de test de personalidad, entrevistas, y un largo etcétera. Como ya os he dicho, mi amiga tiene un gran curriculum, por lo que las entrevistas se habían sucedido con cierta regularidad. Pero la encontré decepcionada. Decepcionada y triste, no por el hecho de que, a pesar de las entrevistas realizadas y que en alguna de ellas había sido "finalista" y acariciado el "premio" del trabajo, sino por el hecho de su constatación de la diferencia que sigue teniendo la mujer a la hora de su consideración laboral. Decía que, en todas las entrevistas mantenidas, había una pregunta que se repetía siempre. Era, más o menos esta: ¿tiene Ud. solucionado su "problema" familiar? El "problema", claro está, se trata de saber cómo tiene organizado el cuidado de los hijos, de la casa, etc ¿Cuantas veces se ha hecho esa pregunta a un hombre en una entrevista de trabajo? Es más, ¿cuantas veces se le ha preguntado a un hombre si se iba a romper una pierna -con lo que permanecería unos meses de baja- o, qué deportes de riesgo practicaba? La respuesta ya la sabéis.


Entiendo la tristeza y decepción de mi amiga. Añado, además, mi enfado y concluyo con la siguiente reflexión: Cuando una mujer entra en competencia con hombres para un puesto de trabajo y lo consigue, que no quepa la menor duda que era la mejor. Doble o triplemente mejor que todos sus competidores varones.

Vestuario de caballeros (2ª parte)

Vestuario de caballeros (2ª parte)

Para saber más detalles sobre ese hombre casado, hay que fijarse en su ropa interior. El varón domesticado al que me refería en la primera parte, usa gayumbos “giulio” cuando tiene entre 35 y 55 años, aquellos que son de color generalmente blanco y pantaloncito corto, como los que lucía Paul Newman en “La gata sobre el tejado de zinc”. Si se viste sus interioridades con unos boxers “calvin klein” también de pantalón a medio muslo, probablemente nos encontremos ante un casado con amante o amantes. La reafirmación de los atributos masculinos tanto anterior como posteriormente así lo indica.







Puede causar asombro esa afirmación pero el ejemplo se observa más claramente en la mujer. Me comentaba un conocido que descubrió que su mujer tenía un lío, por la ropa interior. Llevaba casado más de quince años y “casi de la noche a la mañana” me decía “pasó de utilizar braga de cuello alto a ponerse tanga y, muchas veces, sin ‘salva slip’. A mi me pareció raro porque, cuando yo le ’suplicaba’ que las utilizase, siempre me había justificado la inutilidad de la prenda en que le resultaba incómodo”. Pues si para un hombre le resulta evidente ese cambio en una mujer, cuanto más en ésta con referencia a su cónyuge. Así que ojo al dato en éste caso, al calzoncillo y a la braga.







Al hombre soltero también se le identifica por su ropa interior y, al igual que sucede con el casado, se subdivide en dos: soltero sin compromiso y soltero con compromiso. El soltero sin compromiso suele llevar calzoncillos ‘oceán’ de colores. Ahí coincide con el hombre mayor de 55 años y viudo con la diferencia que en éste, el color de sus calzoncillos ‘oceán’ es el blanco y, además, lleva camiseta. Sin embargo, el soltero con compromiso se ‘calza’ gayumbos ‘uno’ o ‘unico’ que se ajustan a sus ‘orgullos’ (o sus ‘vergüenzas’ según se mire) realzándolos. Vamos que dicho coloquialmente ‘marcan paquete’.






Ocurre, sin embargo, que puede confundirse al soltero con compromiso con el separado o divorciado, ya que ambos utilizan el mismo tipo de calzoncillos. Para saber si estamos ante uno u otro, hemos de afinar el olfato ya que ahí está la distinción entre ambos. El hombre separado suele perfumarse con olores discretos y penetrantes, tipo Higher de Dior y nunca sale de su casa sin afeitar. En cambio el soltero con compromiso, utiliza desodorante y se afeita cuando sale con “el compromiso”. Es lo mismo que le ocurre al casado domesticado, que suele afeitarse los sábados y, como perfume, se confía a la eficacia del desodorante y de la crema “after shave” sin alcohol.




Así que, mientras frecuente el vestuario del gimnasio donde mi cuerpo está adquiriendo unas formas de vértigo y aquél individuo, que tiene aspecto de tener un diario no me quite los ojos de encima, he decidido que sean mis feromonas las que ejerzan de colonia y, por supuesto, no me pondré ropa interior.